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Miel de chile

Miel de chile

Beneficios para la salud

Tanto la miel como el chile tienen importantes beneficios para nuestra salud. La miel con guindilla aporta las propiedades beneficiosas de los dos ingredientes y además de ser un alimento con un sabor muy agradable, también es una ayuda importante para nuestra salud.

La miel es conocida por su característica de aliviar la inflamación de la garganta y aliviar los síntomas de la tos, sus propiedades calmantes ayudan a protegernos de las dolencias típicas de la temporada de invierno. La miel también es un excelente energizante y, gracias a la acción de las abejas que la han enriquecido con sus enzimas, es un producto altamente digestible.

El chile tiene un efecto regularizador sobre la circulación sanguínea y tiene un efecto beneficioso para contrarrestar la inflamación. El chile afecta los vasos sanguíneos haciéndolos elásticos. En regiones donde se usa ampliamente, las enfermedades debidas a la mala circulación como infartos, arteriosclerosis y exceso de colesterol son muy limitadas.

La guindilla también ayuda a favorecer el proceso de digestión, ya que estimula la secreción de enzimas digestivas. También se le atribuyen propiedades antitumorales, pero esto aún no se ha demostrado científicamente y se están realizando estudios.


Uso

La miel de chile se puede utilizar en la cocina para dar sabor, endulzar y realzar el sabor de una gran variedad de alimentos. El sabor puede ser muy picante, por lo que hay que prestar atención a las dosis para no correr el riesgo de tapar el sabor de la comida con un picante demasiado fuerte, pero incluso en este caso, como siempre, es cuestión de gustos.

Si queremos darnos un poco de glotonería, podemos saborear una cucharadita de miel de guindilla simplemente untándola sobre una tostada o una rebanada de pan, mejor aún si se tuesta. De esta forma su sabor se potenciará al máximo y podremos apreciar toda la intensidad de la mezcla dulce picante que desprende esta miel.

Un uso que se suele hacer de él es como edulcorante para beber, infusiones de hierbas, té y leche caliente. La miel endulzará la bebida y el pimiento picante, con su picante, nos ayudará a calentarnos aún más, sobre todo en invierno.

Al igual que con otros tipos de miel, la miel de chile combina perfectamente con diferentes tipos de queso. Las combinaciones que se pueden hacer son numerosas, podemos partir de los quesos más frescos hasta los más condimentados, desde la ricota fresca hasta el pecorino, la miel con guindilla siempre será un agradable complemento al sabor del queso. Sin embargo, el mejor resultado se obtiene en combinación con quesos maduros con un sabor fuerte y decisivo. Al primer sabor sentiremos la dulzura de la miel que se funde con el sabor del queso, luego vendrá el picante para realzar la mezcla de sabores.


Disponibilidad

La miel de chile no es muy popular, pero mirando a través de los estantes es posible encontrarla en el mercado incluso en algunos supermercados. Las tiendas de alimentos orgánicos, que suelen ofrecer también alimentos más particulares, en comparación con la distribución a gran escala, podrían ser una alternativa válida de dónde conseguirlos. Probablemente el costo sea mayor que el de un supermercado, pero la calidad y autenticidad del producto también lo será.

Una alternativa para la compra es utilizar Internet, mientras se intenta verificar la seriedad e identidad del vendedor. También es posible encontrar pequeños comercios, con productos de calidad, que confían en la red para ampliar el abanico de sus ventas y darse a conocer a un mayor número de personas.

Dada su peculiaridad y difusión limitada, en comparación con otros tipos de miel, la miel con guindilla puede tener costos bastante altos, y los paquetes son generalmente pequeños. Si un tarro de miel clásica oscila entre 500 y 1000 gr. Un tarro de miel de guindilla oscila entre 100 y 200 gramos y el precio podría ser similar.


Miel de chile: como prepararla

Si no encontramos la miel de guindilla para comprar, también podemos decidir prepararla en casa, el procedimiento es muy sencillo y el resultado está garantizado.

Tomemos un tarro de miel, de la que preferimos, si nos encantan los sabores fuertes vayamos a la miel de castaño, para sabores más ligeros una miel millefiori o de acacia estará bien.

Para elegir el tipo de miel base a utilizar, tenemos en cuenta las características de cristalización. La miel de castaño permanecerá líquida incluso a temperaturas bastante bajas, otros tipos de miel, como la miel de acacia, por ejemplo, tenderán a cristalizar a medida que baja la temperatura. Todo tipo de miel está bien, lo importante es estar pendiente de cuál será el resultado.

Así que cojamos el tarro de miel, lo abrimos y lo ponemos a calentar al baño María. No es necesario que el agua esté hirviendo, solo que la miel se ponga tibia y si está en forma cristalizada debemos esperar a que se diluya por completo. Uno de 40 ° C será suficiente para que los cristales de azúcar se disuelvan y la miel vuelva a fluir. Es importante no calentar la miel a temperaturas demasiado elevadas, ya que esto provocaría una pérdida considerable de sus propiedades.

Una vez que la miel está tibia y fluida, agregamos chile seco finamente molido. Podemos dosificar la cantidad a gusto, dependiendo de cuánto queramos que se marque el efecto picante. Mezclamos todo bien y sacamos la jarra del baño María.

Una vez enfriada, la miel de guindilla está lista para ser utilizada para dar sabor a nuestra comida o bebidas y se puede almacenar bien cerrada en un lugar fresco.


Vídeo: Buscan exportar por primera vez la miel chilena a China (Junio 2021).